Pedro, el lobo y la Transformación Digital

Pedro, el lobo y la Transformación Digital

Érase una vez un joven pastor de ovejas que se llamaba Pedro. Pasaba sus días inmerso en su rutina, cuidando de sus ovejas y respirando la calma de un pueblo donde nunca pasaba nada.

Hasta que un buen día una alarmante noticia acabó con su tranquilidad: habían visto un lobo merodeando la zona. Muchos pastores se pusieron en alerta y tomaron medidas, reforzando sus campos; otros más incrédulos y confiados decidieron seguir con su rutina: – seguramente estaba de paso.

Pedro fue uno de los que hizo caso omiso al aviso. Sin embargo, el acontecimiento sí que le sirvió para que se le ocurriera una idea para divertirse, aunque fuera a costa de sus vecinos.

-¡Socorro que viene el lobo! ¡Socorro! – empezó a gritar.

La gente del pueblo acudió rápidamente en su ayuda, pero cuando llegaron allí descubrieron que todo había sido una broma de mal gusto. Pedro se divirtió tanto que días después decidió repetirla.

-¡Socorro que viene el lobo! ¡Socorro!

De nuevo, la gente del pueblo acudió en su ayuda, provocando su enfado al descubrir la mentira.

Al día siguiente, el pastor salió con sus ovejas como todos los días. Cuál fue su sorpresa cuando vio que se acercaba un lobo. El pánico le invadió y empezó a gritar:

– ¡Socorro que viene el lobo! ¡Socorro!

Pero en esta ocasión nadie acudió en su ayuda y Pedro vio impotente como el lobo se abalanzaba sobre sus ovejas, perdiendo sin remedio todo su rebaño.

Las nuevas tecnologías están transformando los hábitos de los consumidores y replanteando nuevos modelos de negocio, anunciando la llegada de un nuevo paradigma económico y social que exige una redefinición de las reglas.

De hecho, la expresión “Transformación Digital” ha multiplicado por diez sus búsquedas en Google en apenas dos años. Todo el mundo ha oído hablar de ella, pero las reacciones ante su llegada son muy dispares.

Hay empresas que son conscientes de la necesidad de transformación y están trabajando en ello. Otras, incrédulas, han decidido ignorar el poder del cambio, y no entra en sus planes actuar. Se han convertido en espectadores escépticos de una historia en la que tarde o temprano serán protagonistas, y probablemente cuando llegue ese momento y quieran reaccionar será demasiado tarde: el lobo habrá llegado y no habrá remedio.

La Transformación Digital: lejos de ser una amenaza, es el proceso de convertir el cambio en oportunidad.

Es la oportunidad de hacer que los procesos sean más eficientes, de disponer de nuevos espacios y herramientas que mejoren la comunicación interna y externa de la empresa, utilizar la innovación para detectar nuevos modelos de negocio, y todo ello con un único fin: mejorar la experiencia del cliente.

Todo está sucediendo a tal velocidad que muchas empresas improvisan acciones tácticas de transformación digital. Sin embargo, no es táctica lo que se necesita, sino estrategia.

Es importante saber diferenciar entre lo que es Digitalización y Transformación Digital:

Digitalizar no es un objetivo en sí mismo, si no es un elemento de mejora competitiva, que hace que una empresa sea más eficiente gracias a la innovación. No se trata tampoco de vender lo mismo de una forma diferente. Se trata de crear nuevos modelos de negocio, que haciendo uso de la tecnología, permitan transformar los procesos en aras de la experiencia de usuario.

La Transformación Digital, por su parte, se basa en lo que llamamos “re-thinking companies”, un cambio de mentalidad que permita a las empresas convertir la innovación continua en su ventaja competitiva. No se trata de crear nada nuevo, sino de transformar, evolucionar, porque incluso cuando parece que todo está bien, no lo está.

Para que todo este proceso, tan complejo “a priori”, se lleve a cabo, se necesita un líder, un guía, un pastor capaz de implicarse en el cambio, y con un claro compromiso y visión de futuro.

En los próximos años continuaremos viviendo una revolución tecnológica que devorará a todo aquel que la haya ignorado. Obviamente, iniciar un proceso de Transformación Digital tiene un coste, pero el precio de no hacerlo, será mucho mayor. Y no es un cuento, es la realidad.